Aprende cómo cambiar un neumático paso a paso

Te enseñaremos una guía paso a paso sobre cómo cambiar un neumático, sin tener que ser un experto en mecánica automotriz, así como algunos consejos de utilidad.
Aprende cómo cambiar un neumático paso a paso

¡Un pinchazo! Ocurren cuando menos lo esperas: de día, de noche, lloviendo o con un sol agotador. La solución a este accidente molesto e inoportuno no siempre consiste en llamar al servicio de asistencia vial. Tú mismo puedes resolverlo, especialmente cuando te encuentras en un lugar remoto y necesitas salir pronto de esta situación.

Puede parecer a simple vista una tarea sucia y pesada, pero en menos de 15 minutos puedes continuar con tu camino sin problemas. Por eso, en esta pequeña guía, aprenderás cómo cambiar un neumático pinchado.

Herramientas que necesitarás para cambiar el neumático

Antes de aprender cómo cambiar un neumático paso a paso, necesitas saber qué herramientas requieres. Es importante que lleves en todo momento en tu vehículo los siguientes elementos:

  • Neumático de repuesto.
  • Gata.
  • Llave de cruz.
  • Llave de tuercas de seguridad de los neumáticos.
  • Chaleco reflectante y triángulo de seguridad.

Cómo cambiar un neumático paso a paso

1. La seguridad es lo primordial

Al notar que ocurrió el pinchazo, debes ir reduciendo la velocidad del auto poco a poco. Asegúrate de estacionarte en el lugar más seguro que encuentres, evita las curvas y los lugares sin luz.

Colócate el chaleco reflectante y ubica el triángulo de seguridadSi es de noche, enciende las luces de emergencia del vehículo y, en lo posible, colócate hacia el lado contrario del tráfico.

2. Afloja las tuercas

Busca la gata, la llave de cruz, la rueda de repuesto y la tuerca de seguridad. Antes de utilizar la gata, afloja las tuercas del neumático. Asegúrate de hacerlo en sentido contrario a las agujas del reloj.

Además, no es necesario –ni recomendable– retirarlas de manera completa, solo aflójalas. En caso de que alguno de los tornillos cuente con un sistema antirrobos, usa su respectivo adaptador, o un destornillador según sea el caso.

3. Usa la gata para elevar el auto

Coloca esta herramienta en la posición indicada por el fabricante en el manual. En los autos más antiguos se levanta por el marco del chasis, en cambio, los autos más modernos tienen dos marcas debajo de la unión de las puertas para colocar la gata.

Levántalo lentamente y asegúrate de que el auto no se esté moviendo -el mejor lugar para hacer un cambio es un sitio plano-. El neumático se debe despegar del suelo.

4. Retira el neumático

Ahora puedes terminar de aflojar los tornillos y retirar el neumático. Para mayor seguridad, coloca la rueda pinchada debajo del auto. De esta forma, si la gata llegase a fallar, la rueda servirá de respaldo para que el auto no caiga directamente al suelo.

5. Coloca la nueva

Es el momento de introducir el nuevo neumático. Asegúrate de que coincidan los orificios de las ruedas con los pernos del auto, aprieta los tornillos lo más que puedas con tus manos, en el sentido de las manecillas del reloj.

Puedes realizar este paso sentado, verificando que el neumático se encuentre más o menos cerca de tus rodillas. Así, podrás apoyarte con tus piernas y tendrás más fuerza.

6. Retira la gata y la llanta pinchada

Retira la llanta pinchada de debajo del vehículo y empieza a bajar la llanta valiéndote de la gata, lentamente. Luego, al tener contacto con el piso, aprieta el neumático con la llave de cruz.

7. Asegúrate de que quede bien ajustado

Con ayuda de la llave de tuercas puedes terminar de ajustar el neumático. Culminado este paso ya sabes cómo cambiar un neumático.

8. Guarda tus herramientas y elementos de seguridad

Es el momento de guardar todas las herramientas que utilizaste, incluyendo las de seguridad. Cuando te asegures de que hayas recogido todo, puedes continuar con tu camino.

¿Notaste? No es tan difícil. Saber cómo cambiar un neumático pinchado te brinda una importante ventaja al momento de enfrentar este tipo de situaciones, sin poner en peligro tu seguridad ni la de quienes te acompañan.