Consecuencias de usar un aceite de motor de mala calidad

Jueves 29 de Noviembre 2018
Descubre cuál es la función que cumple el aceite de motor en tu auto, y las consecuencias de aplicarle un aceite de mala calidad

Un aceite de motor de mala calidad no cumple las funciones para lo cual es requerido. Sus componentes químicos no se encuentran a la altura de los estándares internacionales para la preservación del motor, por lo que difícilmente garantizarán un óptimo funcionamiento. Si quieres que tu motor trabaje de manera eficiente, es conveniente que sepas cómo funciona el aceite dentro de él y los tipos de aceite que existen.

¿Cómo funciona la lubricación en el motor?

El aceite de motor es utilizado en motores de combustión interna para evitar la fricción entre sus piezas. Dado que en este proceso intervienen elementos a una distancia muy reducida unos de otros, el aceite genera una película que sirve como aislante de las superficies que están en movimiento, cuando el motor está en marcha.

Primero, atraviesa las partes bajas del bloque, y gracias a una bomba distribuye el aceite por el resto de las secciones del motor. Este recorrido no solo lubrica, sino que actúa como un refrigerante, reduciendo la temperatura interna y evitando el desgaste de las partes implicadas.

Tipos de aceite

Existen 4 tipos de aceite que se clasifican según su composición química:

1. Aceite de motor sintético: está compuesto en un alto porcentaje por elementos químicos artificiales. Son aceites con propiedades uniformes y están formulados para que no pierdan sus características químicas con tanta facilidad. Por lo tanto, este tipo de aceite proporciona ciertas ventajas por encima del mineral, además de su costo.

2. Semi-sintético: es el producto de la mezcla de otros aceites de origen mineral con uno sintético. Ofrece excelentes propiedades a bajas temperaturas y presenta una mejor resistencia a la oxidación.

3. De alto kilometraje: son recomendados para vehículos con kilometraje mayor a 120.000, y contiene fórmulas químicas y aditivos que extienden evitan el quemado de aceite. Además, sellan las fugas comunes que presentan vehículos de vieja data.

4. Convencional o mineral: son aceites que cuentan con un rendimiento efectivo de 5.000 kilómetros y funcionan muy bien en vehículos de fabricación anterior al año de 1990. Son más económicos que sus pares sintéticos o semi-sintéticos.

Frecuencia de cambio

El tipo de aceite, su calidad y hasta la forma de conducir determinan cada cuánto debes cambiar tu lubricante. Por ejemplo, las últimas tecnologías en materia de aceites han logrado desarrollar lubricantes que soportan hasta 8.000 kilómetros de recorrido, manteniendo sus propiedades.

La mayoría de los fabricantes recomiendan cambios de aceite cada 5000 kilómetros, o por lo menos, a una frecuencia trimestral. No obstante, cada conductor debe estar pendiente en cuanto a qué momento corresponde el cambio de aceite. Es posible en algunos casos que, aunque no haya transcurrido el tiempo debido, por formas de conducción, el lubricante haya perdido viscosidad y deba ser reemplazado.

Consecuencias de usar un aceite de baja calidad

Un buen aceite mantiene los niveles de refrigeración adecuados y una baja fricción entre sus partes, garantizando un funcionamiento general eficiente. Los aceites de baja calidad, en cambio, no mantienen estos niveles, sino que permiten la fricción y el recalentamiento antes del tiempo de cambio de lubricante.

Debido a que los aceites de mala calidad pierden sus cualidades tan rápido, al poco tiempo las piezas internas pueden recalentarse, hacer fricción y causar daños severos a tu motor a gas. Lo anterior, indica que, usar estos aceites representa un verdadero peligro tanto para tu motor, como para tu bolsillo.

Adquirir un aceite de óptima calidad es una inversión inteligente, pues la salud de tu motor está en juego. Realiza los cambios en los tiempos requeridos y bajo la frecuencia oportuna de acuerdo al uso, de este modo garantizarás una larga vida útil a tu motor.