Cómo conducir con niebla

Aprende cómo conducir con niebla, qué medidas de seguridad deberías tener presente y cuáles son las luces para neblina correctas.
Cómo conducir con niebla

Conducir entre la niebla puede suponer un desafío y un riesgo si no se toman ciertas precauciones. Por eso, conoce a continuación algunos consejos sobre cómo conducir de forma segura mientras la niebla está presente.

1. Ajusta la velocidad

Ir despacio te permitirá tener un mayor tiempo de reacción frente a imprevistos por baja visibilidad. En este sentido, debes evitar la tentación de rebasar otro vehículo. Adelantar a otros conductores requerirá darle mayor velocidad a tu auto, aumentando la posibilidad de que aparezca repentinamente un vehículo en sentido contrario. No es recomendable asumir estos riegos al conducir con niebla.

Si tienes un compromiso pendiente y no quieres llegar tarde, procura salir con anticipación cuando el tiempo no esté muy bueno y evitar pasar la velocidad máxima.

2. Uso de los frenos

Los frenazos bruscos no deben tener lugar ante escenarios de niebla espesa. Es importante que sepas que la niebla se forma por la combinación de frío y humedad, dando como resultado algunas gotas de rocío. Esto quiere decir que mientras haya niebla, el suelo estará húmedo y un frenazo de último momento te hará deslizar.

Como sugerencia, procura frenar pisando apenas el pedal y de forma intermitente. No esperes tomar mucha velocidad o estar muy próximo a otro auto para frenar.

3. Mantente alerta

Es posible que te guste ir en el auto escuchando tu música favorita, pero al conducir con niebla debes estar atento no solo a otros sonidos alrededor, sino además a apariciones inesperadas.

Estar audible y visualmente alerta es fundamental para escuchar otros vehículos y advertir imprevistos a tiempo. Procura prestar atención al ruido de motores en las proximidades, a bocinazos o a otros llamados de alerta como cambios de luces.

4. Uso adecuado de las luces

Las luces altas o largas no servirán de mucho ante la niebla. La luz proyectada horizontalmente a la niebla hará un rebote lumínico -efecto espejo- que anulará tu visibilidad.

Por eso, las luces para neblina están ubicadas estratégicamente muy abajo en el frontal del vehículo por un par de razones:

  1. Las luces para neblina son de proyección amplia, plana y baja. Esto es ideal, ya que nos permite extender la mirada al suelo a corta distancia y mantener el recorrido.
  2. Por otro lado, su ubicación funciona muy bien para detectar objetos, el rayado paralelo e irregularidades en el piso.

5. Desempaña el parabrisas

Ante bajas temperaturas, tanto el vidrio delantero como el trasero tienden a empañarse. Esto añade un elemento muy peligroso a tu conducción.

Los sistemas de aire acondicionado o de calefacción son esenciales para desempañar los vidrios y darte más visibilidad. Usa también el limpiaparabrisas en la selección intermitente.

6. Al volante, tu criterio manda

No te guíes en un 100% de las acciones tomadas por otros conductores. Nunca se sabe cuáles son las costumbres de otras personas al volante y a veces esto puede resultar en acciones impredecibles. Por ejemplo, es posible que con neblina un conductor despistado se pase un ceda el paso, en ese caso tu atención es fundamental o en caso contrario podría ocurrir un accidente.

En ocasiones, tus acompañantes también se sentirán con alguna autoridad para darte indicaciones de qué hacer, lo que puede resultar confuso si estás procurando mantener todos tus sentidos en el camino. En ese caso preocúpate de ir con calma y solicita silencio.

7. ¿Qué hago si no veo nada?

  • Detén la marcha lo antes posible y activa las luces de emergencia. Esto les indicará a otros conductores que se te ha presentado una emergencia.
  • Detente en un lugar seguro y apartado del tránsito.
  • Si te bajas del auto, mantén las luces intermitentes activadas.
  • Recuerda salir con tu chaleco reflectante y poner un cono o el triángulo de seguridad.

No olvides seguir estos consejos cuando la neblina caiga sobre la ciudad. En general, la seguridad en el camino parte por uno mismo.