Cómo y por qué es importante limpiar el aire acondicionado de tu auto

Lunes 10 de Septiembre 2018
Comienza el buen tiempo y el aire acondicionado se hace primordial para algunos, mantenerlo en buen estado no sólo mejora la calidad de tu aire, una fuga del líquido refrigerante podría ser prejudicial para todos

El aire acondicionado dejó de ser un elemento secundario en un automóvil. En la actualidad, forma parte del equipamiento básico de tu auto. Para que funcione correctamente necesita una constante revisión y un adecuado mantenimiento.

¿Qué partes componen el aire acondicionado?

El sistema de aire acondicionado está compuesto por una serie de elementos que, en un correcto funcionamiento, logran aclimatar de forma eficiente la cabina de un auto. Algunas de sus piezas principales son:

  • Compresor: aspira el gas refrigerante y lo comprime.
  • Condensador: transforma el refrigerante a estado líquido. Al expandirse se enfría, rebajando la temperatura en el interior del auto.
  • Filtro: elimina las impurezas del refrigerante. Además, actúa como secador, disminuyendo la humedad.
  • Válvula de expansión: abastece al evaporador con la cantidad de líquido correcta para garantizar que a su salida lo haga como vapor.
  • Evaporador: enfría el aire, que ingresa de nuevo en el compresor para recomenzar el ciclo.
  • Tubos y juntas: las fugas suelen producirse en estos elementos. Al ser materiales plásticos, el tiempo los reseca provocando que se agrieten.

¿Por qué se debe limpiar y cuidar?

Es importante que se cuide y limpie el mecanismo ya que el sistema del aire acondicionado se basa en la circulación del gas refrigerante. Si existen fugas, contamina el medio ambiente provocando que se respire un aire viciado.

El gas refrigerante disminuye de forma natural un 8% al año. Por ello, es necesario recargarlo al menos una vez cada tres años en un taller mecánico. Así evitarás averías, ya que el gas actúa también como lubricante del compresor y sellador de las juntas.

En ocasiones, bacterias, hongos, polvo y polen ingresan en la red. Esta situación provoca malos olores en el habitáculo y la posibilidad de producir afecciones respiratorias o alergias.

¿Cómo se limpia el aire acondicionado del auto?

Para limpiarlo es necesario seguir los siguientes pasos:

  1. Elimina la humedad en los conductos. Con el motor en marcha, prende la calefacción al máximo. Déjalo funcionar cinco minutos, con ventanas y puertas cerradas.
  2. Limpia la suciedad acumulada en las piezas con un aerosol compresor de aire.
  3. Revisa los conductos para descartar fugas. En caso de hallarlas, parcha con cinta adhesiva o repara-pinchazos.
  4. Purifica el evaporador y los canales de ventilación con un spray desinfectante. Hazlo en las toberas inferiores con el auto prendido, ventiladores a máxima potencia y ventanillas cerradas. El sistema succiona el gas. Tras quince minutos, habrá recorrido los conductos desinfectándolos. Al acabar se debe ventilar adecuadamente.
  5. Llega el turno del acumulador. Al filtrar las impurezas del aire que se dirige al habitáculo, el polvo y la condensación pueden obstruirlo. Aplica aire a presión. Si está bloqueado es conveniente reemplazarlo por uno nuevo.

¿Cada cuánto se debe limpiar y qué señales anuncian fallos?

Es recomendable limpiarlo cada 6 meses y nunca sobrepasar el año sin mantenimiento. En base a distancia recorrida, se sugiere que cada 20.000 kilómetros se realice una limpieza general. Sin embargo, existen algunos indicios que sugieren que tu aire acondicionado necesita de mantención:

  • Los ventiladores expulsan poco caudal de aire.
  • No enfría suficiente.
  • Se percibe un olor desagradable.
  • Provoca vaho en los vidrios.

Algunos consejos para un uso correcto del aire acondicionado

  • Ventilar el habitáculo antes de prenderlo. Puede conectarse a baja potencia durante la ventilación.
  • No bajar las ventanillas durante su utilización.
  • Marcar una temperatura en torno a 21º y 23º. Se calculan un gasto de 0,4/1,2 litros de combustible para conducción en autopista, y de 2/5 litros en tramos urbanos. Por debajo de esa temperatura, se gasta un veinte por ciento más.
  • Salvo que la temperatura exterior sea muy elevada, no fijar el sistema más de cinco grados por debajo.
  • Apagar el sistema diez minutos antes de finalizar el trayecto, para evitar restos de humedad en el evaporador.
  • Conectar el aire acondicionado durante unos minutos, al menos, una vez por trimestre, incluso en invierno, para mantener el sistema activo.

El chequeo general debe incorporar una observación integral del sistema, el cambio del refrigerante, el agregar aceite, la desinfección, limpieza, reparación o sustitución de los componentes si fuese necesario.

Revisar el aire acondicionado al menos una vez al año evitará que sufras serias molestias en cuanto a la calidad de aire que se respira dentro de tu auto. De esta manera, le podrás sacar el máximo provecho a esta herramienta fundamental para otorgar a tus trayectos de la comodidad que necesitas.