Cuidado especial: Protege a tu auto del frío

Miércoles 06 de Junio 2018
Auto, frío, especial, son las palabras que identifican al plan de revisión y sustitución preventiva de piezas y complementos de cara al período invernal

Frente al frío y las bajas temperaturas, debes tener en cuenta los cuidados y las previsiones específicas que debes tomar para que tu vehículo no sufra ningún desperfecto por el descenso de las temperaturas.

Aunque los modelos actuales están diseñados para funcionar en perfectas condiciones entre los -25 y +45 grados, la situación puede variar según los números que registren los termómetros y el tipo de auto que se utilice, por lo que es importante que pongas mucha atención a estas explicaciones.

¿Cómo incide el frío en el comportamiento del auto?

Cuando las temperaturas están por debajo de los 10º C, los neumáticos, partes del motor y correas de limpiaparabrisas pierden elasticidad e incluso cristales, escobillas o líquidos pueden congelarse.

El frío intenso también hace disminuir la presión de los neumáticos, le resta propiedades lubricantes a algunos aceites de motor y hace que la batería pierda potencia.

Plan de mantenimiento preventivo especial

En DercoCenter queremos que el rigor invernal no te sorprenda ni te haga perder el tiempo o pasar malos ratos, no descuides la revisión y sustitución anticipada de las siguientes piezas o elementos:

1. Batería: El tiempo de vida útil de una batería es de 4 o 5 años, pero múltiples factores pueden afectar su desempeño. El frío puede hacer que el arranque sea más lento por lo que debes revisar la carga o bien sustituir la batería y no forzar el encendido del motor.

2. Aceite: Asegúrate de que esté en buen estado o que sea el adecuado, según las indicaciones del fabricante de tu auto.

  • Mide su nivel una vez al mes o cada 1.000 km y verifica que no esté sobre el máximo ni por debajo del mínimo.
  • Si el auto fue fabricado antes del 2000, debes cambiar el aceite cada 7.500 - 15.000 km, y si su fabricación supera esa fecha, hazlo cada 15.000 – 30.000 km.

3. Anticongelante: Constata que el líquido refrigerante tenga suficiente anticongelante para que este no se solidifique con el frío, evitando que no sobrepase el nivel máximo, ni que esté por debajo del mínimo.

Revisa su coloración y si contiene impurezas, reemplázalo. Lo recomendable es cambiarlo cada 2 años o 40.000 km. Para saber cuál es el más conveniente y especial, así como la proporción, recurre al manual del fabricante de tu auto

4. Electrónica: El sistema electrónico gestiona las funciones eléctricas del automóvil. Cualquier avería puede dificultar su puesta en marcha. Si sumas esto a los inconvenientes que puede ocasionar la humedad, la situación se complica. Por ello es conveniente realizar una diagnosis, conectando el vehículo a un ordenador para detectar posibles códigos de error.

5. Aire: Además de climatizar, la función del aire es desempañar los cristales, pues pueden obstruir tu visión y  dificultar la conducción. Verifica que no haya obstrucciones o fugas del circuito, así como pérdidas o bajos niveles de líquido refrigerante por inconvenientes con el compresor.

6. Termostato: La calefacción del auto funciona aprovechando el líquido refrigerante que, aunque suene a frío, está a unos 90º. Si el termostato está en mal estado, el refrigerante no llega al radiador, y eso puede hacer que el aire que es expulsado hacia el habitáculo, sea frío en vez de caliente. Constata que no esté obstruido por el óxido.

7. Juntas y carrocería: En autos antiguos, las juntas de goma de las lunas acaban endureciéndose, permitiendo que la humedad se filtre y afecte la carrocería. Si no puedes cambiarlas:

  • Evita estacionar por mucho tiempo a la intemperie.
  • Trabaja los golpes o grietas para que la chapa no sufra corrosión.
  • Mantén el vehículo libre de polvo, ya que con la humedad este se adhiere a la pintura, creando manchas difíciles de quitar.

8. Iluminación: En invierno, las condiciones de visibilidad disminuyen y las bombillas se funden con más facilidad. Si tu auto no usa luces de xenón, considera cambiar de bombillas cada 2 años o 50.000 Km. Porta unidades adicionales, por si acaso, y mantén el buen alumbrado, comprobando que las tapas de los faros estén limpias.

9. Frenos: La escarcha que se forma con el frío extremo puede hacer que las pastillas de los frenos se queden pegadas al disco. Mueve el auto jugando con el embrague y rompe esa fina capa con calor y fuerza. También es posible que la humedad cree una capa de óxido en el rotor. Además de comprobar que no haya corrosión o desgaste excesivo, trata de estacionar en lugares secos.

10. Neumáticos: Un neumático en mal estado puede perder la adherencia al suelo en condiciones de humedad. Además, el frío intenso hace que se desinfle con más facilidad. Así que, además de cargar un neumático de repuesto, chequea la presión, basándote en las indicaciones del fabricante.

11. Vidrios: Crea una capa anticongelante y evita la formación de hielo frotando una papa sobre el vidrio. También puedes colocar un cartón sobre el parabrisas, dejando por fuera las escobillas de los limpiaparabrisas, pero sin dejarlo por mucho tiempo para que no se humedezca. Desempaña los cristales usando la calefacción.