Cómo funciona un tubo de escape

Te enseñaremos para qué sirve el tubo de escape, cuáles son sus partes, cómo funciona y por qué es tan importante este componente.
Cómo funciona un tubo de escape

Cada auto cuenta con un sistema de escape. Sin embargo, te sorprenderá saber que este componente es más complejo e importante de lo que muchos se imaginan. En este artículo, aprenderás cuál es su función, sus partes y cuáles son los gases que salen del tubo de escape.

Cómo funciona un tubo de escape y por qué no puede faltar

Un motor es capaz de generar potencia a través del ciclo de combustión. Durante este ciclo, se generan residuos que deben escapar de los cilindros. Así que las partes de un tubo de escape en un auto extraen estos gases y los expulsan hacia el exterior. Esto, además de reducir los ruidos provenientes del motor.

Adicionalmente, mientras los gases realizan el recorrido por el tubo de escape, se filtran las emisiones contaminantes. Un auto puede generar 173.16 gr de CO2 en un ciclo de condiciones de manejo urbanas normales.

Tomando esto en cuenta, un vehículo generaría mucha más contaminación si no tuviera un tubo de escape. Además, sin este componente los cilindros del motor expulsarían estos gases de forma muy rápida, causando que el motor se calentara y tuviera un menor rendimiento de combustible.

Partes del tubo de escape de un auto y sus funciones

Este componente tiene un mecanismo bastante elaborado. Cada una de las partes del tubo de escape en orden de funcionamiento son las siguientes:

1. Colector de escape

Ésta es la primera de las partes del tubo de escape de un auto. Es un conjunto de tubos que obtienen los gases del motor. Estos trabajan a alta temperatura y están diseñados para extraer los gases sin generar turbulencias.

2. Catalizador

Esta pieza reduce, mediante reacciones químicas, las emisiones nocivas. De acuerdo con el CEUPE (Centro de Posgrado Europeo), este posee una pieza cerámica con capas de “platino, paladio y rodio”. Estos materiales oxidan los gases para convertirlos en otros que no sean tóxicos. Además, su estructura protege la parte baja del auto de las altas temperaturas alcanzadas por los gases.

3. Filtro de Partículas

Los motores diésel utilizan, adicionalmente al catalizador, un filtro de partículas que contribuye a convertir gases tóxicos en no contaminantes.

4. Sonda Lambda

Es un sensor que mide la concentración de oxígeno presente en los gases residuales. Con estos datos el vehículo puede variar la mezcla de combustible y aire para que sea óptima y contamine menos.

5. Silenciador

Posee una cámara con tubos que permiten reflejar las ondas de sonido generadas por el motor.  Además, cuando los gases pasan por él, se expanden y pierden presión. De esta forma se reduce el ruido procedente de los ciclos de combustión.

6. Tubos Intermedios

Cada uno de los componentes ya mencionados están conectados por tubos intermedios. Estos permiten que los gases pasen a través de ellos y también resistan las altas temperaturas.

7. Cola

Esta es la parte final del tubo que puedes observar en la parte final del vehículo y de donde sale despedido el humo producto de la combustión.

Gases que salen del tubo de escape

El tubo de escape de un vehículo puede emitir dióxido de carbono (CO2), vapor de agua, óxido de nitrógeno y otras sustancias. No obstante, gracias al catalizador se reduce la emisión de gases muy peligrosos, como el monóxido de carbono (CO). Este último puede ser expulsado si tu sistema de escape se encuentra en mal estado.

Además, algunos tubos de escape pueden generar más gases dependiendo del estado del motor del auto. Algunos incluso expulsan humo azul, evidencia de que el motor está quemando el aceite de forma excesiva.

Ahora que conoces cómo funciona un tubo de escape, ya sabes lo importante que es. En Derco estaremos dispuestos a asesorarte para que el sistema de escape de tu auto esté siempre en óptimas condiciones.