Conducción y alcohol: efectos, leyes y multas

Miércoles 10 de Octubre 2018
Los accidentes de tránsito por consumo de alcohol no son novedad, pero la implementación de leyes más estrictas supone un nuevo escenario para los infractores.

Seguramente te habrás dado cuenta de que cada vez que se acerca un fin de semana largo comienzan a circular diversas campañas que apuntan a prevenir el consumo de alcohol cuando se debe conducir.

Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos de las autoridades, las actitudes irresponsables y los accidentes por esta razón siguen ocurriendo. Es por esto que en la última década se han puesto en marcha nuevas iniciativas legales que regulan los límites de alcohol en la sangre a la hora de conducir y sancionan estas conductas.

Nuevas leyes

Actualmente existen dos leyes que regulan y sancionan la conducción con alcohol: la Ley de Tolerancia Cero y la Ley Emilia.

La Ley de Tolerancia Cero entró en vigor en el año 2012 y es la encargada de definir los rangos de alcoholemia junto con las sanciones relativas a la suspensión de la licencia de conducir que conlleva su infracción.

Por otro lado, la Ley Emilia, vigente desde el año 2014, establece sanciones de cárcel efectiva para aquellos conductores en estado de ebriedad que generen accidentes con resultado de muerte o lesiones gravísimas. Además, esta última establece como delito el negarse a realizar las pruebas necesarias para comprobar el estado etílico y el abandonar el lugar del accidente, independiente de si el conductor se encontraba o no manejando con alcohol.

Diferentes estados etílicos

La legislación chilena clasifica la conducción con alcohol en dos estados etílicos distintos: la conducción bajo la influencia del alcohol, que contempla entre los 0,3 y los 0,79 gramos por litro de sangre y la conducción en estado de ebriedad, cuyo límite se encuentra en los 0,8 gramos por litro de sangre.

Puede que hacer la diferenciación entre un estado etílico y otro te parezca algo poco relevante, pero lo cierto es que las sanciones a las que se exponen los infractores son radicalmente diferentes dependiendo de éste.

Por ejemplo, se estima que una sola copa de vino arroja una alcoholemia suficiente para clasificar a un conductor como bajo la influencia del alcohol, aunque los resultados varían según el peso y el sexo. En promedio, la alcoholemia desciende 0,15 gramos por litro en una hora.

Sanciones y penas

Las sanciones que estipula la Ley de Tolerancia Cero son las siguientes:

Gramos de alcohol por litro de sangre Estado etílico Lesiones y daños generados Reincidencia Tiempo de suspensión de la licencia
0,3 - 0,79 Bajo la influencia del alcohol Sin daños ni lesiones 1ª vez 3 meses
0,3 - 0,79 Bajo la influencia del alcohol Lesiones gravísimas o muerte 1ª vez entre 3 y 5 años
0,8 o mayor Estado de ebriedad Sin daños ni lesiones 1ª vez 2 años
0,8 o mayor Estado de ebriedad Sin daños ni lesiones 2ª vez 5 años
0,8 o mayor Estado de ebriedad Sin daños ni lesiones 3ª vez Cancelación
0,8 o mayor Estado de ebriedad Lesiones gravísimas o muerte 1ª vez Inhabilidad de por vida

 

En cambio, la Ley Emilia considera las siguientes sanciones:

Lesiones y daños generados Agravantes Cárcel efectiva Pena de cárcel
Lesiones gravísimas Ninguno Al menos 1 año Desde 3 años y 1 día hasta 5 años.
  • Conducción con licencia cancelada o inhabilitada.
  • Conductor profesional.
  • Reincidente.
Al menos 1 año Desde 3 años y 1 día hasta 5 años.
Muerte Ninguno Al menos 1 año Desde 3 años y 1 día hasta 10 años.
  • Conducción con licencia cancelada o inhabilitada.
  • Conductor profesional.
  • Reincidente.
Al menos 1 año Desde 3 años y 1 día hasta 10 años.

Las nuevas leyes y sus respectivas sanciones han sido efectivas en su misión de disminuir el número de fallecidos por accidentes de tráfico en el país, pero aún queda mucho por mejorar. Sin embargo, ahora que sabes lo más relevante sobre esta materia puedes ser parte del cambio. Recuerda siempre esta simple premisa: ¡si vas a tomar, pasa las llaves!