El impuesto al diésel y todo lo que debes saber

Martes 18 de Diciembre 2018
Conoce los datos más relevantes sobre el impuesto al diésel y las perspectivas de un posible cambio en el contexto del plan de modernización tributaria.

El impuesto a los combustibles es un tema que genera debate en cualquier país del mundo debido al fuerte impacto que este tributo tiene en el bolsillo de las familias y en el presupuesto de las empresas.

En Chile, además del Impuesto al Valor Agregado (IVA) los combustibles son gravados en diferentes proporciones con otras cargas impositivas dependiendo del tipo de combustible y de las variaciones que se producen en los mercados internacionales.

¿Qué es el impuesto específico a los combustibles?

Son los gravámenes que establece la ley tributaria aplicados al diésel y a la gasolina. Fueron creados para financiar la reconstrucción de las carreteras y caminos dañados durante el terremoto de marzo de 1985.

Pese a que con el tiempo las vías se fueron concesionando –lo que traspasó la administración y mantención de las carreteras a las empresas privadas y el costo a los usuarios-, el impuesto se mantuvo de forma permanente para financiar diversos programas sociales que requieren de un gasto fiscal.

¿Cómo afecta el impuesto específico a los combustibles al diésel?

El impuesto específico a los combustibles tiene dos componentes: uno fijo y uno variable.

El componente base o fijo se establece por metro cúbico de combustible y en el caso del diésel es de 1,5 UTM/m3, es decir, la cuarta parte de lo gravado a las gasolinas automotrices que alcanzan los 6 UTM por metro cúbico.

Sin embargo, este impuesto lo pagan en su mayoría los consumidores particulares porque en el caso de los camioneros este cobro se reintegra en un 80%.

Por otra parte, el componente variable se suma o se resta al componente base con el propósito de evitar variaciones abruptas en los precios finales. Dentro de este formato opera el Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco). Su función es estabilizar el precio cuando el contexto internacional presenta variables que provocan un alza sostenida, como el tipo de cambio o el aumento del precio del petróleo, logrando a través de un subsidio que las alzas no sean superiores a $5,8 por litro semanales.

En caso contrario, cuando los precios tienen una tendencia a disminuir, el Estado incrementa el impuesto para equilibrar los valores y así recaudar recursos.

¿Qué pasa en otros países con el impuesto al diésel?

En relación con los países de la OCDE, en Chile se paga un impuesto relativamente bajo por el uso de diésel.

A pesar de que diversos estudios señalan que el diésel es un combustible más contaminante que las gasolinas, en la mayoría de los países de esta organización la carga impositiva es mayor sobre estas últimas, tal como ocurre en Chile.

En un estudio comparativo publicado por la OCDE en 2018 Chile ocupó el puesto 36 de 42 en tasas de impuestos cobradas efectivamente al diésel en relación con las emisiones de dióxido de carbono.

¿Cuál es la postura actual del gobierno?

En el contexto del plan de modernización tributaria que está impulsando el gobierno, se está estudiando una fórmula para modificar las cargas impositivas actuales.

El presidente Sebastián Piñera, indicó, referente a las alzas, que "el Gobierno no está indiferente [...] y por esa razón ya pusimos en marcha el fondo de estabilización del precio de los combustibles, pero además estamos estudiando otras medidas”.

En ese sentido, una de las propuestas analizadas es bajar el impuesto específico a las gasolinas y al mismo tiempo subir el impuesto al diésel.

El objetivo de dicha fórmula sería que los cambios tengan efectos neutros en la recaudación fiscal por concepto de impuesto específico a los combustibles, asegurando de esta forma los US$2.600 millones percibidos anualmente.

El impuesto al diésel es un tema altamente polémico, tanto por el impacto que tiene en la economía de las personas y de los países, como por las consecuencias que su uso tiene para el medio ambiente.

Si bien el aumento en la carga impositiva a este combustible está en la agenda de gobierno de Chile -y de otros países como Francia-, el camino para que estas modificaciones lleguen a concretarse aún es incierto.